En el sector norte de Lo Prado, cercano al eje de la Autopista Central, los depósitos presentan una matriz areno-limosa más competente, mientras que hacia el sur, en dirección a Blanqueado y la ribera histórica del Mapocho, predominan los finos lacustres con plasticidad media a alta. Esta dicotomía obliga a replantear cualquier diseño geotécnico de excavaciones profundas desde la campaña de exploración inicial. Un perfil que en superficie parece seco puede intersectar lentes de agua colgada a los 4 o 5 metros, algo típico en la comuna. Para anticipar este contraste estratigráfico, la ejecución de sondajes SPT con muestreo continuo hasta el substrato aluvial grueso resulta indispensable, permitiendo correlacionar el número de golpes con la resistencia no drenada de los paquetes arcillosos. Complementamos la caracterización con ensayos de límites de Atterberg para ajustar los parámetros de presión de poros en las modelaciones. La experiencia local indica que ignorar esta variabilidad lateral entre el poniente y el oriente de Lo Prado conduce a sobrecostos por rediseño de entibaciones durante la fase de excavación masiva.
En suelos finos de la cuenca de Santiago, la presión de poros gobierna el 80% de los mecanismos de falla en pantallas no drenadas.
