La normativa sísmica chilena NCh433.Of1996 Mod.2012 es clara: en zonas con napa freática alta y suelos granulares finos, el análisis de licuefacción de suelos no es una opción, es una exigencia. En Lo Prado, la combinación del sedimento de la cuenca de Santiago con la presencia histórica de napas colgantes en sectores como Blanqueado o la cercanía al Zanjón de la Aguada convierte este estudio en un seguro para la inversión. Cada nuevo proyecto que se levanta entre la Avenida San Pablo y la Ruta 68 debe considerar que un sismo severo puede transformar un suelo firme en un fluido sin capacidad portante. Nuestro laboratorio, acreditado bajo ISO 17025, ejecuta el análisis de licuefacción integrando el ensayo SPT para obtener el índice de resistencia a la penetración, complementado con granulometría para clasificar la fracción fina y descartar suelos no licuables, asegurando el cumplimiento estricto del Decreto Supremo 61.
Un factor de seguridad contra licuefacción inferior a 1.2 en suelos de Lo Prado exige medidas de mitigación inmediatas antes de hormigonar las fundaciones.
