La diferencia entre construir en Villa Los Poetas o cerca de la Autopista del Sol en Lo Prado puede ser abismal en términos de suelo. En un mismo sector encontramos gravas aluviales del río Mapocho y, apenas unos metros más al sur, limos finos que retienen humedad. Esta variabilidad, típica de la cuenca de Santiago, obliga a un análisis granulométrico que vaya más allá del simple tamizado. La combinación de tamices y ensayo del hidrómetro permite trazar la curva completa del material, desde las partículas gruesas hasta las fracciones arcillosas que definen el comportamiento drenante o la susceptibilidad al asentamiento. Para proyectos sobre suelos heterogéneos en la comuna, este dato es la base de cualquier diseño de cimentación bien calculado.
Un suelo mal clasificado en Lo Prado puede generar asentamientos diferenciales que cuestan 10 veces más corregir que un buen análisis granulométrico inicial.
