La arcilla limosa que predomina en los suelos de Lo Prado se vuelve particularmente traicionera durante los meses de invierno, cuando la humedad ambiental supera fácilmente el 70%. Un control de densidad de campo con cono de arena no es solo un trámite de recepción de obra. Es la verificación directa de que un relleno estructural o una subrasante alcanzó la energía de compactación especificada por el proyecto y resistirá las cargas de diseño sin asentamientos diferidos. En esta comuna del sector poniente de Santiago, donde los estratos superficiales presentan plasticidad media a alta, el ensayo de densidad de campo funciona como el candado final: certifica que lo compactado en faena corresponde a lo exigido en laboratorio mediante un ensayo Proctor previo y que el suelo responderá como se espera frente a un evento sísmico bajo la NCh433.
Un 95% de compactación verificado con cono de arena en Lo Prado es la diferencia entre un pavimento que dura 15 años y uno que se deforma en dos temporadas de lluvia.
