A 500 metros sobre el nivel del mar, en la comuna de Lo Prado, el comportamiento del agua subterránea define la viabilidad de cualquier proyecto de excavación o fundación. Con una población que supera los 96 mil habitantes en apenas 6,7 km², esta comuna del sector norponiente de Santiago concentra una densidad urbana donde cada nueva obra debe resolver con precisión cómo interactúa el suelo con el agua. En nuestra experiencia, la permeabilidad en campo no es un dato que puedas estimar con fórmulas de gabinete: un ensayo Lefranc mal ejecutado en una arcilla del valle o un Lugeon forzado en roca fracturada te entregan números que parecen razonables, pero que en la práctica llevan a subdimensionar el sistema de drenaje. Lo que más vemos en esta zona es la necesidad de correlacionar el ensayo CPT cuando el perfil muestra intercalaciones de arena fina, porque ahí la permeabilidad puede variar hasta dos órdenes de magnitud en menos de un metro de profundidad.
Un ensayo Lugeon bien interpretado te dice más sobre la calidad del macizo rocoso que una docena de testigos de caja.
